domingo, 10 de marzo de 2019

La realidad que te lastima

Todo el tiempo lo supe, estuvo resonando en mis tímpanos por un largo tiempo, silencioso, pero constante dolor que me causaba, lentamente se fue disminuyendo de modo que sin haberme dado cuenta en mi mente ya tenia creada, perfectamente estructurada un futuro que únicamente existió en mi mente.

Las horas de la noche no fueron tan adecuadas a la hora de pensar. Largas y oscuras noches a las que les termine teniendo miedo por su aspecto, su forma, su dudosa percepción de tiempo porque cuando oscurece, olvidas que el día existió hasta que ves el sol salir otra vez. Dulce mañana, la nueva oportunidad de hacer las cosas mejor y no terminar la noche traicionando tus ideas, tus ideales, tu linea de pensamiento o lo que sea que te haga pensar que estás haciendo las cosas correctas.

La realidad, en cuanto tal, puede llegar a ser tan fría que te estremezca los huesos, pero que es lo mismísimo que todos los días tratamos de evitar, llenándonos la cabeza de ideas, de ideas, de ideas, pero tantas ideas solo te convierte en un idealista, está bien hasta que te llenas de ideas de mierda que no podes contener y las tenes que expulsar de mente cualquier forma posible que te haga feliz. Escapar de la realidad de forma constante es el deporte extremo favorito de la mitad del planeta.

Finalmente terminas dañándote de forma que día a día te deterioras y todos a tu al rededor solo pueden verte caer porque el único que puede salvarte, siempre seras tu mismo, la persona que en tu interior tanto odias por no ser la persona que en tus pensamientos vive como un recordatorio diario que te hace sentir mal por nunca haber logrado lo que tus sueños, tus delirios a gritos lo exigen. Dentro de nuestra mente pasan muchas cosas, tantas que si las dejamos pasar todas entramos en un estado de confusión, como en un sueño donde caes en un abismo que nunca termina.

Las escuchaba siempre, detrás de todas las malas decisiones que he tomado siempre diciéndome la verdad y yo, siempre escondiéndome detrás de una excusa barata comprada en Internet. No hace falta no escuchar, no ver, no sentir, sino simplemente ignorar|para que lo que te lastima tanto como tu realidad, porque tu realidad es lo que realmente te lastima, no son las personas, no son las circunstancias, ni mucho menos tus decisiones de las que tanto te arrepientes algún día. La realidad que tanto te lastima, algún día acabara con tu vida o con lo que creías, era tu vida. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario