viernes, 10 de abril de 2020

El tren del mame de Twitter


Cuando el tren del mame sale de su estación, ya no hay nada que lo pueda parar.
Realmente no importa si estás listo para está conversación o no cuando todo sale a la luz, esto no depende de mi ni de ti, nada de lo que hagamos incluso en conjunto puede evitar lo inevitable.
Quizás parecían  muertos, pero estaban observando.
Es que cuando esto se inventó se traficaba con verdaderas ideas de cambio.
La critica, o sea el conjunto de opiniones, cuando se cruzan con los sentimientos carece de calidad, pierde su punto. Aunque a veces se vuelve un halago para otros y se vuelve el pan de cada día sin importar si ésta viene con odio o cariñito.
Un verdadero artista, escritor, pensador, creador de contenido siempre estará abierto a la critica, la verdadera, la que duele. La que nadie quiere, pero deberían escuchar.
Los demás son falsos profetas, así que si ya te subiste en el tren del mame, que te valga verga si todos ellos (funcionarios públicos, influencers, diputados...etc) te tienen bloqueado y no es realmente a ti que realmente bloquea, es a la cara fea, esa que no está maquillada para que el público la vea bien.
¿Injusto? Ahora no hay palabra más vacía, usan la crisis como una cuartada para recortar los gastos, en lo social, pero siguen comprando armas para militarizar y continuar la represión.
Si quieren una guerra intelectual, nos peleamos.
Es que nos quieren convencer que está controlado, pero no lo está y los culpables somos nosotros, por dejarnos. Pero las cosas cambian cuando nos unimos, todos, por un bien social.
No se trata de prometer lucha, sino de no dejarse llevar por la corriente y remar, aunque remar es duro, muchos se dejan llevar. Aquí los fallos no los perdonamos, los crucificamos.
Ateos, cristianos, judios, musulmanes, los problemas son todos los mismos para todos, mientras veamos como enemigo a un aficionado del equipo contrario, nunca habrá cura para ésta sociedad.
Ayer en el tren del mame de Twitter las expertas en tema de liberación de las mujeres y la reivindicación de sus derechos.
Hoy, los expertos en epidemiología y justicia social.
Mañana los expertos en crecimiento y fomento económico.
Póngase sus capuchas, un gesto serio, levante el puño y luchen por lo que vale la pena luchar.

¿Tu subes o te quedas?