jueves, 7 de diciembre de 2017

Ideas cohibidas



No sabes como empezar, ni de que hablar, porque la mente no te va dar si le das un momento para pensar, es que a veces las ideas son tan difíciles de crear que nos cuesta mas el hecho de pensarlas que de realizarlas, porque realizarlas es tan sencillo como tomar la decisión de hacer algo por lo que antes, por alguna razon, no habias hecho, por una simple y maldita excusa que se interponen en tu vida y son para toda la vida, es mas que triste pensar que todas esas ideas que algun dia fueron brillantes como la oportunidad que tuvieron de brillar pero que únicamente se quedaron estancadas en un pensamiento, absorbido por la monotonía y la mismísima indiferencia que tenemos de no hacer de las ideas algo grande. Es que no se, el hecho que no sepa donde empezar, ni de que hablar, es un completo indicio que mi mente no esta completamente lista para la realización y preparación de ideas que vengan a mi mente, definitivamente mi motor creativo es detenido por una barrera que aun no puedo entender desde cuando existo, donde estuvo antes y por que no la habia notado. Seria completamente deshonesto de mi parte no expresarme de alguna forma, porque aunque no diga nada, lo estoy pensando todo, analizando todo, meticulosamente y asi mientras mi mente maquina en todas esas ideas que nunca saldan a la luz, yo estoy viviendo la monotonía del momento, esa que no me permite si quiera, en un segundo, poder pensar en la estúpida idea de llevar una idea a la realidad. no se por que no habia escrito este texto desde hace mucho tiempo, por que ahora, por que tardaste tanto en desarrollarte y expresarte en una lista de palabras que siempre han existido en mi mente, siempre estando ahi, descansando, buscando el momento indicado para presentarse y relucir como una excelente idea. Pariendo ideas, mi mente da a luz cada segundo que corre como un programa en ejecución funcionando, mientras sigue las leyes y reglas que el msmo programado ha realizado. Yo. Yo mismo, el creador de todo me proclamo dueño de este maldito programa al que le llamamos vida.
Si, es asi, como se siente cuando das a luz a una idea, no entiendes por que, cual es el fin, pero tienes que dejarla ser, relucir por su propia cuenta, porque una vez este fuera de tu mente, no es tuya, no es de nadie. Nos pertenece a todo porque es algo que has decidido compartir para el mundo en el que naciste y el que te ha visto crecer, porque ya va siendo hora que le des algo de vuelta, por todo lo que ha hecho por ti, mientras el viento siga moviendo las hojas del mundo, mientras el aire se siga respirando en este planeta, mientras a la normalidad le llamemos monotonía, mis ideas estaran y seran lo que son, una grandiosa idea, que no se puede ser cohibida de una realidad oculta. Porque aunque me cueste creerlo, las mismas ideas producidas por mi mente llena de limites, son ilimitadas, no tienen barrera, no piensan, no quieren lectores, no quieren observadores, no quieren recompensas, solo quieren ser lo que son, una grandiosa idea. Es que nuestras ideas nos representan, representan ese parte valiosa antes de darnos cuentas de que estábamos equivocados, esa parte en la que no se encuentra el proceso retroactivo de nuestra mente, donde como papel de protagonistas nuestras mas débiles emociones toman el control de nuestra vida y nos recuerdan lo bien que hicimos algo o lo mal que pudimos haber hecho un evento determinado en la vida, sin darnos cuenta que sea lo que sea que haya pasado, paso, porque el evento mas desafortunado siempre sera el que nunca pasa.

viernes, 13 de enero de 2017

Amantes de la mierda



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Abella tiene un tatuaje en la parte baja de su espalda. No le importa su cabello. No le importan muchas cosas. Usa un par de tenis de su hermano. Su piel blanca como la cocaína que le gusta consumir en las madrugadas. Con su novio. Cuando se escapa.  Sale a caminar cuando la cuidad respira, en silencio, dormida.
Abella no estudia, piensa que las matemáticas no le va servir un carajo en su vida. Es una mujer independiente que depende de sus padres, de las drogas que consume y de la oscuridad. 
Le encanta la oscuridad que no ve, noche, sin ojos, que no juzga. 
Le encanta el sexo, pero odia su novio y lo único que le gusta es que sea dealer y lo mantiene esclavo. Esclavo a su vagina y de sus pequeñas chiches adornados con dos pistolas apuntando hacia sus pezones, uno en cada lado. Dice que representan a sus padres que solo le han dado odio y poco dinero, pero solo es una excusa. Solo le gusta tatuarse pendejadas. Como a todos.
Sus ojos verdes claros como un mozote de marihuana y sus shorts salen a pasear por las calles, sin miedo, ni complejos. Conquistan a cualquier idiota con la mente en ecuaciones, que mira películas de comedia amorosas y creen que las mujeres son seres que en su tiempo libre pasan llorando.
Christian está en la barra esperando a su amigo que siempre se tarda un chingo en llegar para ir a embriagarse hasta la mierda como todos los sábados después del trabajo. 
Abella reposa con sus codos puestos en la barra donde Christian se consumía en la espera con un Malboro rojo.
Abella pide una corona y pareciera que todo se vuelve lento y mientras el humo de un pobre cigarro agonizando flota, lo voltea ver después de explorar su alrededor con su mirada. 
Christian se quita el cigarrillo de su boca y exhala todo el humo que a diario le destruye. 
Abella lentamente, sin quitarle la mirada, como pidiendo algo, saca un cigarrillo de la bolsa de su blusa y se lo muestra. Por la música, se ve obligada a acercarse a su odio para pedirle su encendedor.
"¿Tienes fuego?", le dice Abella a Christian con esa voz maquiavélica como pidiéndolo todo en dos palabras.
"Sí", responde Christian, toma su encendedor y jala la piedra como si disparará el gatillo de un arma. 
Abella enciende su cigarro con tanto placer que excita, se pone cómoda e inhala y exhala del tabaco que se prometió dejar cuando tenía 19 años. Ahora tiene 22 y es la mujer más libre del mundo, su cabello suelto vuela por el bar siendo varios, las victimas del sexo más casual que puedas llegar a tener que hasta te podrías llegar a enamorar. 
Christian está ahí porque sus padres no están, pensando que cada vez que sale a tomar, siempre elige con quién puede acompañar la noche, cuando la noche es quien elige a Christian, la compañía elige a Christian. Ésta noche Abella, eligió a Christian, su decisión no fue muy difícil, verlo le causo mucha gracias, después de que con anterioridad de findes pasados lo había visto embriagarse hasta la mierda con sus amigos.
Chris, como todo un caballero invito a beber a Bella, su amigo no llego mientras bebían en la barra y el novio de Bella se estaba poniendo muy borracho con sus amigos en algún lugar de la cuidad donde sea permitido beber e inhalar hasta quedar inconsciente. Nada era casualidad, ni las ganas de beber, de fumar y sentir que se vive, por una noche, se vive.
Chris ya comienza a sentir la cara pesada y comienza a verle de reojo el escote a Bella porque cuando ella se rie con ganas, entrecierra los ojos y no puede ver por lo pequeño que son sus ojos. 
Después de unos talegazos de tequila patrocinados por Chris y sus malas y buenas intenciones de poner ebria a Bella se da cuenta que ya no puede seguir más sin perder algunos sentidos que le pueden hacer perder la oportunidad de ver a Bella desnuda. 
Bella siempre se desnuda sola, nadie la desnuda, tampoco lo hace para mostrar sus tatuajes. Su alma, cuando esta desnuda, es más libre, libre como siempre Bella siempre busco en los estimulantes de la vida que te hacen sentir el éxtasis cada que respiras los placeres fugaces como la atracción sexual de Chris y Bella un sábado por la noche.
Al final, el labial seductor de Bella tuvo sentido, que Chris allá llevado feria tuvo sentido, que ambos estuvieran en el mismo lugar a la misma hora tuvo sentido, para que nada fuera casualidad. Todo fue fluyendo al compás de lo achinado y rojos que se le iban poniendo a Bella. Ya para las 1:00am a ella no le importaba que había sido de la noche que tan rápido se fue, ya los chistes sarcásticos de Chris no le parecieron tan malos y tenía un chingo de frió.
Justo cuando Chris pensaba que el escogía su destino, el destino lo escogió a él, lo beso tanto que olvido sus metas, sus sueños de niño y todo lo que sus papás le habían dicho. La piel de Bella era como una adicción mental, nada más ideal, en una mente idealista de alguien que ahora no la puede dejar de chupar, succionar, sentir y absorber.
Físicamente existe un estado de relajación progresiva que gradualmente la tensión muscular desaparece, llevándote a una excitación mental donde tu cuerpo se tranquiliza y así tu mente deja de pensar tanto. El sexo es como una relajación progresiva que gradualmente comienza con el placer que tu cuerpo percibe, pero el mental es mejor, es como si hicieran el amor con las mentes, donde se pudieran conocer, poseer, dominar y admirar por dentro en un acto coito genital. 

A la mañana siguiente Chris se despierta cuando siente a Bella sentarse en la cama, la ve, por última vez. "Quédate un poco más", le dice Chris. Ella voltea y frunce la cara de una forma muy graciosa, se amarra sus tenis. "Si no tienes unos pases, a la verga perro", le responde.