lunes, 6 de octubre de 2014
Mi amante la noche (De fiesta)
Estuve pensando en como nombrar a este texto, al que quiero dedicar escribiéndole a mi amante la noche, pensé que podrías ser mi esposa pero es que no te quedas para siempre, pensé en llamarte novia pero es que no eres siquiera mía, no me perteneces y te entregas a todos porque todos dicen por lo menos unas vez que fuiste suya, por eso decidí llamarte «amante» porque eres un momento, en un momento estás y al otro desapareces, porque te entregas a mi cuando quieres y no cuando quiero, porque quiero tenerte pero no quiero tenerte para siempre porque me das miedo, no me gusta el compromiso y le temo a la oscuridad, pero aun así por unas horas te conviertes en la más perfecta, tan hermosa, tan bella, tan noche que con tu vestido negro me seduces y me haces tuyo.
La noche.
Mi querida noche, por qué he de amarte tanto.
Si tanto me maltratas, tanto me robas, tanto me usas, pero que aun así mi amada noche te sigo tu juego, tu macabro pero a la vez divertido juego, el juego en el que yo me enamoro de ti y tu solo te diviertes conmigo, aunque no te amo para siempre porque ni siquiera duras para siempre.
Me encantas aunque tu físico me da miedo, tan oscura y brillante a la vez, pero quizás sea lo místico que tienes que me atrae tanto y hace que a la misma hora me entre «algo» en mi y acompañado de ese algo vengan unas desenfrenadas ganas de salir y hacerte mía mi destructivo amor.
Te adoro porque eres creadora y destructora, es que en una noche puedes crear un romance, un pequeño romance, lo que dure tu existencia, una noche. Creadora de las mejores amistades, porque quizá las mejores amistades las he conocido en tu existencia y no a la luz del envidioso e hipócrita día. Así mismo eres destructora, destructora de una gran relación de mucho tiempo porque enloqueces y cuando tu con tus fríos brazos estremeces a alguien, lo enloqueces y haces perder a cualquiera el sentido de la razón, por eso me encantas. Destructora de las mejores amistades que quizá por hipocresía se mantienen a flote, porque en tu corta existencia de horas logras convertir a mi mejor amigo en mi peor enemigo y a mi peor enemigo en mi mejor amigo. Te odio porque te amo maldita manipuladora desquiciada.
Eres manipuladora y multifacética porque haces lo que quieres, cuando tu quieres y donde tu quieres, es que hay noches en que eres mi mejor amiga porque me das a mis mejores amigos, mi mejor romance, mi mejor noche, pero hay noches... Noches en la que te conviertes en mi peor enemiga porque me robas todo el sueldo que había trabajado todo el maldito mes, me roba a mis mejores amigos, hasta los conviertes en mis enemigos y a veces hasta me regalas el error más grande de mi vida y encima te conviertes en horrible malestar en mi estomago que luego se transforma en un vergonzoso vomito en el suelo de una casa, cuyo dueño no conozco.
Pero aun así y a pesar de todo, te sigo amando y esperando todo el día que te vistes de un deslumbraste vestido de luz que no me deja verte ni disfrutare, pero cuando llegas solo me pregunto que me tienes preparado mi tan perfecta noche, mi amada noche, mi mejor amante, la noche.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
