viernes, 21 de febrero de 2014

Alicia y tu príncipe azul


(Habia una vez...)

Alicia tu príncipe azul, el guapo de Facebook, el que te hace reír en Twitter, el que los ves en la calle pero no saludas por pena, el chico del que tu grupo de amigas no para de hablar.
Te envió un mensaje, tu no te lo puedes creer.


(Alicia no contestes, no contestes...)

Conteniendo la emoción no le escribes nada más especial que un sencillo "hola :)", no te quieres delatar. De un qué tal, pasaran a una extensa conversación muy interesante. Tu conversación con el no va mal, es mejor de lo que tu pensabas, es un caballero, se le nota, ha superado tus expectativas y ha roto todos los estereotipos de un chico guapo, no es un patán ni mucho menos creído. Él es mejor que tu ex pareja, es diferente, no es como todo los hombres. Te encanta. Sin llevar mucho tiempo tu ya te has imaginado todo con él. Ay Alicia es que tu te ilusionas tan rápido...

(Alicia, no te ilusiones, no es lo que tu crees...)

No ha pasado mucho tiempo, pero tu sientes que ya lo conoces de por vida. Te lo ha contado casi todo.
Tu príncipe se va a dormir sin ningún problema, pero tu solo te vas a recostar en tu cama porque tu insomnio no te deja dormir, en lo que transcurre la noche muchos pensamientos pasan por tu mente y muchas más ilusiones se crean en una noche de insomnio. Ay Alicia ya te atrapo...

Tu príncipe como siempre, te volvió a escribir. Tu ciegamente contestas con fulgor porque es día más para enamorarte de él. Ahora tu conversación con el es diferente, ya que ahora ya no hay la tensión que había antes, ya hay la confianza suficiente, es perfecto. Parece tu mejor amigo, pero no lo porque tu no quieres que eso, quieres más de el; quieres más de de sus dulces palabras; quieres más de su juventud.
Pero entre tanta confianza que había, sin miedo alguno, te invito a salir... Tu sin pensarlo ni dudarlo aceptas su invitación.

(Alicia, no vayas. Sus intenciones son otras...)

Bueno, llego el día que lo veras, estas emocionada pero a la vez temerosa al pensar que si no es como tu esperas. ¿Y si es alto? ¿Y si es un caballero también en persona? ¿Si luce como las fotos? ¿Si hay algo que no me ha dicho?... Ay Alicia ahora ten agallas y ve y averígualo.
Llegas al lugar acordado, no ves a nadie... Pero pronto logras divisar a alguien que viene en tu dirección. Es él. Hay un universo dentro de ti gritándote que corras hacia él a besarlo. Pero no seria conveniente. Se acerca y te saluda con un simple beso en la mejilla te saluda. Ya lo estas viendo de cerca, y es exactamente como tu lo imaginaste. Increíble Alicia, que suerte tienes...
Tu con una sonrisa en tu rostro, estas muy nerviosa que no sabes que decir. Él, muy confiado te saca platica. Bueno tu encuentro va perfecto. Han platicado con confianza, han reído, pero entre risas y una platica hay un silencio, y vaya que es un silencio muy incomodo... Pero a el no parece importarle y te mira fijamente con una mirada muy acosadora, tu muy nerviosa bajas la mirada, juegas con tu cabello, y volteando de reojo, lo miras, y no puedes dejar de verlo, tu mirada de el y tu pareciera como si estuvieran entrelazadas, miradas que dicen todo, pero sin decir nada.
El se acerca lentamente y mira tus labios, esos provocadores labios, que con ese brillo huelen tan bien. Te dejas llevar tu solo esperas a que el por fin llegue a tus labios.


(Ya no hay vuelta atrás Alicia.)

Lo besaste y no puedes detenerte, te sientes tan bien, abrir lo ojos en pleno beso y ver que es él. Te encanta. Tu solo te dejas llevar... Sus manos están en tu cadera, pero comienza a bajar poco y sus manos finalmente están en tus nalgas. Nunca lo habían hecho eso contigo, pero a ti se ve te encanta. 
El momento se enfría un poco, parece acabarse, pues ya es hora de irse, lo abrazas y no lo quieres soltar. Se despiden de un beso en la mejilla, se miran a los ojos y con una sonrisa en el rostro tu príncipe se aleja, y finalmente se va.

(¡Abre los ojos Alicia!)

Llegas a tu casa, la adrenalina y lujuria corren por tus venas, lo primero que haces es en enviarle un mensaje. La que inicia la conversación ahora eres tu, a tu príncipe no parece importarle, parece indiferente. Ahora vas entendiendo ¿No Alicia?... 
Los sentimientos que tienes por el se convierten en una venda en tus ojos, vas corriendo por un camino deliberadamente, vendada de ojos con confianza de que no tropezaras. Así es el amor.

(Ay, el amor...)

A parte de lo que ha pasado, la conversación continua, pero ahora la conversación se ha tornado de un color diferente, un color rojo, ahora se ha puesto ardiente, ya no hablan de qué tal, ahora se cuentan que harían el uno con el otro, fantasías sexuales que probablemente nunca se cumplirán, pero vaya que te gusta Alicia... La mujer que llevas dentro, ha tomado el control de ti, ahora tú y tu príncipe hablan de esas cosas sucias que tanto te encantan. Pareces una puta Alicia. 

(Tu príncipe ha vuelto contigo, porque todavía no se los has dado todo, ¿Qué no lo ves Alicia?)

Tu príncipe ya no es un caballero, ahora te trata como una puta, te mensajea porque esta caliente, ya no te da los buenos días porque quiere que tu le des una buena noche, parece que tu cuento de hadas se acabo, la historia que parecía haber salido de una película dio un giro inesperado, pero tu no te das cuenta, la venda en tus ojos aun no te deja ver y te dejas llevar sin saber que adelante te espera un abismo porque así es el amor, es como caminar sobre una delgada cuerda floja; es como fumar marihuana por primera vez: No sabes lo que te espera; como entrar en una casa a oscuras sin saber con que te vas a tropezar. El amor, ay el amor, del que todos hablan pero no el que todos describen. 

La historia no termina aquí Alicia, ya la comenzaste y vas muy adelante como para dejarla a medias.
Tu quieres llevar a cabo todo lo que se escribe en esa conversación. Ay Alicia un cuerpo caliente no da lugar a una mente fría...

Vas a su casa, debido a una invitación de el, claro... Vas decida, tu y el saben a que se debe el encuentro. No se cruzan mucha palabras en ese encuentro, pero tu vas decidida y muy confiada en el caso. La lujuria es más fuerte que tu fuerza de voluntad e inocencia. Su mano en tu pierna lo dice todo y tu ropa interior en el suelo da paso a mucho.

(Ya es demasiado tarde...)

Así es, ya es demasiado tarde. Lo hiciste, finalmente lo hiciste, terminaste con esa etapa que tanto evadías y reservaste. Esa etapa al igual que tu inocencia y virginidad despareció.

Tu pensaste que esto significaba un acercamiento, algo más... Para tu "príncipe" si significo algo más: El final de algo y ese algo eres tu y todo lo que podías darle.

Paso tan rápido, fue tan fugaz. Todo paso tan rápido que no lo logras digerir. Pero tu cuento de hadas termino.
Tu "príncipe" ahora esta con más de una conversación ardiente, cumpliendole el "Cuento de hadas" a otras chicas.

(Fin.) 

¿Y tu príncipe Azul?  Quizás tu seas Alicia. Quizás no. 
Quizás tu cuento de hadas sea similar. 
Si es así ya sabes el final de la historia. 
El amor no es cuento de hadas.